Más cerca, pero muy lejos, todavía.

Me llamo Eloy. Llevo años queriendo crear e impulsar este proyecto de ONG yo solo. No sólo no he podido encontrar todavía a las 2 personas imprescindibles para crear una asociación, y poder así, dar de alta este proyecto, sino que, no he dejado de tener problemas de todo tipo, con todo tipo de gente indeseable, y no, no te equivoques, por favor, los problemas no han sido con personas en riesgo de exclusión, precisamente.

No importa… La cuestión es qué a día de hoy, soy también el dueño de la propiedad industrial de uno de estos  sistemas de costrucción modular, basados en un único bloque, o ladrillo de plástico reciclado y otros aditivos qué, lo harían totalmente homolagable para la  construcción en territorio europeo.

Trato, cada día, de dar a conocer a quienes voy conociendo, la “casualidad” (supongo), de los muchos hechos qué, a punto estuvieron de tumbarme más de una vez.
Aún asi, tras ya, demasiado tiempo, esto sigue sin poder ver la luz.

Existen las estrategias (esta ONG u otras miles).
Existen los medios (la  propiedad industrial de mi autoría y derecho).
Existe todo lo necesario para qué, no sólo, deje de necesitar dormir en la calle, absolutamente nadie,  antes o después, sino qué todos, absolutamente todos,  podríamos terminar beneficiandonos de un gran abaratamiento en el precio de nuestras viviendas.
Sí, es cierto. Si mi propiedad industrial es acogida por una gran multinacional, yo tendría un gran beneficio de todo esto, y no quiero negar el hecho de desear un golpe de suerte en mi vida.
Lo único que quiero asegurar, hasta el juramento, es qué, si esto sucediese, una buena parte de ese posible beneficio sería destinado a la creación y mantenimiento de esto qué, sigue siendo sólo un proyecto pero qué, parece querer eclosionar cómo un huevo qué llevase años queriendo sacar lo qué lleva dentro y ser vida, mucha vida…

No dejaré de intentarlo, hasta lograrlo, o hasta caer rendido.